miércoles, 7 de mayo de 2008

soy de Santa Fe


"Porque soy de Santa Fe,
que es el lugar donde nací......."
"mi vida son estos pagos
que defienden los chajases
y oscurecen los biguases
y aroma el jacaranda........"

martes, 6 de mayo de 2008

el paisaje diseñado


Para muchas personas, ir a vivir a un country, implica contratar profesionales en varios
rubros: al arquitecto para construir o reformar la casa elegida, y al paisajista usando los
mismos verbos anteriores, pero en el espacio que entorna su vivienda. Hay quienes (y no son
pocos) desean ejercitar su buen tino, en esto de armar el propio jardín.
Y qué es el jardín en este caso?
El jardín, es en realidad el PAISAJE que le da carácter y sentido a su emplazamiento en dicho country, y podrá ser realizado por uno mismo, siempre y cuando disponga de la paciencia necesaria
para equivocarse una y mil veces en el difícil arte de componer un espacio verde.
No puede ser para menos cuando lo que está en juego, son vastísimos conocimientos
de la técnica, la ciencia y las artes del diseño. Es fundamental reconocer que es una tarea
indivisible, y el éxito de la empresa es mucho mas que la suma de los aspectos individuales.

Conocer todos estos principios no es nada mas ni nada menos que poner en juego una sutil
combinación de elementos a veces estáticos, como las estructuras de las edificaciones
existentes, con otros dinámicos como árboles, arbustos y césped. Todo esto deberá armonizarse
en cuanto a formas, colores y texturas sin dejar de conocer y aceptar las condiciones
del clima en el sitio del cual nos ocupamos, la cantidad de lluvia y la distribución de la misma
a lo largo del año, y la ubicación del jardín con respecto al sol y en consecuencia su asoleamiento
en las distintas estaciones. Si se han agotado de solo leer todo esto y tratar de considerarlo,
lo mejor es recurrir al experto del jardín: paisajistas o diseñadores del paisaje
conforman los profesionales oportunos para el logro del mejor partido posible de ese espacio
soñado.

El jardín forma una extensión de la vivienda, y la prolonga hacia el aire libre, cambia con el curso
del día cuando la luz está por encima o cuando la recibe en forma oblicua; se transforma a la noche
cuando las sombras y las luces proyectadas de árboles y arbustos se “dibujan” en el plano de
césped.

Casi siempre un jardín sin planeamiento acaba siendo un muestrario de borduras y herbáceas,
y no son pocas las veces donde un pequeño arbusto al momento de ser adquirido, termina siendo
un “casi árbol” al cabo de unos años, con destino incierto y muy cerca del derribo. Es muy posible que el espacio destinado al camino haya sido ocupado o la sombra que proyecta no es la deseada,
y hayan pasado algunos años y se deberá empezar de nuevo con la consiguiente sensación de fracaso en nuestra empresa. De manera que si se decide contratar los servicios profesionales,
se entenderá que antes que nada son eso: servicios, y esto quiere decir que deberá abonarse
honorarios profesionales que se acordarán por anticipado, y que uno está en condiciones de
exigir por ello un diseño que resuelva expectativas de estética del lugar y utilización del espacio.
Hay distintas fases dentro del proyecto y es posible contratar una o mas de ellas; en principio
podemos pedir un croquis a escala con ideas básicas (concepto) para saber si estamos hablando
de lo mismo. Luego podrá ser posible pactar costo del propio diseño y costo de su ejecución,
incluyendo en esto la forma de mantenimiento que ese diseño ocasionará.

Tenemos derecho a saber de tamaños de las plantas al momento de su colocación, a crecimiento
posible de magnitudes relativas a lo largo de los años, de la resistencia de las plantas al clima
de nuestro sitio y de nuestra participación en el cuidado de las mismas.
El jardín de las zonas residenciales urbanas tiene doble compromiso, con la casa que entorna,
y con el paisaje del country en el que se encuentra. Cuanto mas se mimetice y se comprometa
con el entorno mas favorecido resultará, y la adecuación al conjunto permitirá el lucimiento
del jardín privado en primer lugar y de todos los habitantes del condominio en general.

domingo, 6 de abril de 2008







Le doy la bienvenida a mi paisaje, a mi nieto Luca el cual en las fotos siguientes demuestra


su espíritu jardinero e investigador

llueve

Llueve en esta parte del planeta. En el hemisferio sur.
Y en el mes de febrero esto es siempre una celebración,
en parte porque el sol de los días anteriores nos hicieron
llegar al cansancio, y en parte, por la melancolía de aquellos
 versos famosos: “la lluvia sucede en el pasado...”

Hablar de la lluvia en el jardín, es hablar del mejor riego.
Todo jardinero sabe que si es premiado con ella
-justo después de una plantación- tendrá los mejores augurios para su tarea.
En cambio, si esto no ocurre, sabe que plantar le implicará
regar inmediatamente. Porqué? porqué deberá afirmar su plantación
por medio del agua, obteniendo el nivel definitivo de la
unión del tallo con la raíz. Ese punto justo que modificará para que
sea correcto: la tierra llegará a tapar la raíz y no así el tronco.
Entre las infinitas cuestiones del jardín y sus técnicas,
resaltan algunas por ser contundentes y básicas.
La primera pregunta que uno debe o puede hacerse, es acerca
de los tiempos de plantación en ese espacio que ha decido
 tomar a su cargo. Preguntarse cuál es el mejor tiempo para
plantar tiene respuestas claras:
- las plantas que están envasadas pueden plantarse en otro
ámbito en cualquier época del año.
- las plantas que están en la tierra sólo pueden trasplantarse
cuando promedia el mes de mayo y hasta fines de agosto.
- las plantas de hojas caedizas pueden trasplantarse a raíz
desnuda, esto significa, sin tierra alrededor de ellas.
- las plantas de hojas persistentes, sólo pueden trasplantarse con
raíces dentro de un pan de tierra y tratando que éste no se rompa.
Teniendo en cuenta estos cuatro sencillos preceptos,
todos podremos planificar nuestros próximos pasos en el jardín.
Hemos de comprar plantas envasadas, casi siempre en recipientes plásticos,
y colocarlas en macetas nuevas o en la tierra en cualquier momento;
con la salvedad de tomar ciertos recaudos en las épocas extremas del año,
es decir, cuando hace mucho calor y paralelamente hay sequedad,
tendremos que regar en forma frecuente. Los riegos diarios y
abundantes durante ese tiempo son agradecidos con mejores crecimientos.
En pleno invierno los riegos son menos frecuentes pero constantes.
Debemos asegurarnos de proteger nuestras plantas de las bajas
temperaturas, ya que el agua obra como un moderador del clima excesivamente frío.
De esta manera, si he tomado en cuenta que estoy en febrero,
si la planta deja caer o no sus hojas en invierno, y si he analizado
cuidadosamente donde las colocaré; es posible que en menos de
tres primaveras (si es arbusto) y en algunos años (o veces muchos, si es árbol),
 pueda ver que han hecho mis manos.
El riego de las plantas en recipientes durante este mes,
es diario y a veces doble, según se encuentren en sitios protegidos
(patios) o expuestos como terrazas.
El jardín, y sobre todo el césped y herbáceas, deberá ser regado en
forma intensa y adecuada, mojando bien la raíz y asegurándose que ello ocurra.
Los riegos programados y por aspersión, serán convenientes
dos veces al día, con el caudal necesario según presión y exposición al sol y al viento.
Febrero es también un mes importante para la huerta,
y si bien no hemos hablado de ella todavía, por ahora podemos decir que,
escarolas, espinacas, puerros, ajos, rabanitos y remolachas,
entre otras, podremos sembrarlas en línea directa sin usar almácigo.
Pero eso es harina de otro costal... o mejor dicho, planta de otra nota.
Por ahora, nos alcanza con formular las tres preguntas de rigor
antes de plantar: cuándo, cómo y dónde, para lograr así, el “triunfo jardinero”.
Y de paso es imposible olvidar la película “Con ánimo de amar” de Wong y
su fondo venturoso de música, con la voz de Nat K.Cole acompañando
las orientales miradas de los intérpretes y su famoso :
“siempre que te pregunto... qué cuándo, cómo y dónde...”
aprovecho para despedirme con la sabia respuesta de esa misma canción
“quizás... quizás... quizás...”

domingo, 16 de marzo de 2008

Los pequeños paraísos


Los pequeños paraísos

Existen en todas las ciudades del mundo, pequeños espacios: patios, jardincitos, aire y luz, que insertos aún en otros mucho mas grandes, representan a nuestras ganas y a nuestros ojos la imagen del paraíso que queremos para nuestra vida. Esos espacios deberían tener características especiales. Según su ubicación con respecto al sol, y el alto de las medianeras
que proyectan sombra sobre el, se podrán ubicar especies que resistan la falta
de luz solar con mayor o menor requerimiento.

sábado, 8 de marzo de 2008

otoño encantado

Para mucha gente, entre las que me incluyo, esta estación es la mas disfrutable de la
ciudad de Rosario y sus alrededores. Los jardines de esta época toman cierta prestigiosa
mansedumbre, el color ligeramente seco de algunas frondas, a veces amarillas y en muy
contados casos: rojas, pincelan el espacio abierto con firmeza.
Es en esta estación donde comienza el famoso: manos a la obra de la jardinería: se puede
trasplantar lo que no está bien en su sitio, se puede plantar lo que viene de viveros envasado,
se puede finalmente comenzar a pensar en podar.
Y que es podar? o mejor dicho porqué podar? La respuesta es contundente: por necesidad.
La necesidad la dará nuestro sentido común. Algunas veces será por razones de invasión del
espacio cercano, en forma no deseada; otras por alivio para la propia planta en lo que llamamos
equilibrio de su fronda. Sea por las razones que fueren, siempre será a modo de escamonda,
es decir, aligerar la copa de una manera austera e indispensable.
Si un arbusto o árbol debe ser podado cada año en forma excesiva, es seguro que está mal ubicado
en el lugar que se halle. O nos da demasiada sombra por cercanía, o no tiene hojas caedizas como hubiese sido necesario para el lugar en cuestión. Entonces hay que plantearse que nos hemos equivocado hondamente en su plantación. Y si se puede, replantearnos el sitio, caso contrario deberemos derribarlo. Las podas indiscriminadas, solo traen complicaciones de enfermedades para la planta, y costosos servicios para llevarla a cabo.
Un jardín bien estructurado (y una calle y una plaza) no deberían necesitar podas en exceso.
Si las necesitan, el programa fue malo y no consideró magnitudes o tamaños finales de las plantas.
Esto está íntimamente relacionado con el diseño de plantación. Cuando se comienza un jardín
es posible, que si se respetan los tamaños finales de crecimiento de las plantas, el espacio
parezca “pobre” o vacío.
Esto puede solucionarse ocupando los espacios intermedios con herbáceas
de rápido crecimiento (aster, lantanas) de modo tal que cuando los arbustos lleguen a su plenitud
las herbáceas hayan llegado al final de su crecimiento y vida.
Es también en esta estación cuando la tarde se hace amable para caminar entre plantas, analizar
largamente la composición y las asociaciones de ellas, y reconsiderar nuestras decisiones apresuradas. Siempre podemos esperar los primeros fríos constantes, de las últimas semanas de
mayo, ponernos guantes, cavar cuidadosamente alrededor de las raíces sin romperlas, levantar
de la forma mas armada posible el pan de tierra con todo lo que contiene, y llevarlo cuidadosamente al sitio elegido en donde ya estará el hoyo esperando. Ahí con una pequeña poda
de la fronda buscando el equilibrio de lo que pudo lastimarse de raíces, damos por finalizado el
trasplante, “celebrando” con una buena cantidad de agua sobre lo plantado, tratando de afirmarlo
fuertemente. Es el momento oportuno de revisar el calendario de siembra de hortalizas y ver que nos toca en este mes de ellas.
Entonces, ahí si será posible mirar hacia arriba y pensar como M. Benedetti:
“........Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver como las nubes se disputan las copas
y ver como los nidos se disputan los pájaros.”