martes, 25 de diciembre de 2012

"Cuando te hablen de amor y de ilusiones....."












Hay grupos, hay gente, que tiene la gracia,
el encanto y la disponibilidad para hacer que
un propósito-de estudio en este caso- sea sencillo. Cuando esto ocurre, se instala una especie de
confabulación positiva, que establece códigos compartidos de entusiasmo.
Es en esos casos, donde todo lo que se propone-o casi- se vuelve un hecho.
Así las cosas, el año académico termina sereno y completo. Se puede percibir que los "hilos" de
la enorme e infinita telaraña de la percepción y comprensión de lo que se
conoce como Diseño del Paisaje, está en sus primeras positivas vueltas.
Y desde luego habrá que tejer en marchas y contramarchas resistentes unas y otras,
al reflejo positivo de la persistencia y la disponibilidad
de la que mencionamos en el principio.
Cuando el reloj del 2013,
dé su campanada de marzo, habrá
unos cuantos de ellos, otra
vez con la misma disposición
para ser aprehendidos, por
los que tenemos la reciprocidad
con nuestras intenciones docentes.
Que así sea.


martes, 4 de diciembre de 2012

El jardín en macetas
Cuando se entra a ese espacio multifuncional, llamado jardín,
es bueno sentir el recibimiento. Es agradable saberse bienvenido, y es
interesante que la entrada o las entradas (principal y de servicios) estén
claramente marcadas por un solado austero, antideslizante y acorde
a la idea de la construcción de la casa en sí.
Una manera de dar el recibimiento es y ha sido desde tiempos lejanos,
enmarcar la entrada con macetas, cuencos, tiestos, que de manera
armónica, nos avise por donde se accede. Estas macetas deben ser
lo suficientemente amplias, para permitir el crecimiento del arbusto
elegido, que enmarque y se proporcione con la abertura, y el entorno
inmediato de ella.
















Cuando hablamos de medidas precisas, nos referimos a 50 o mas de boca
de recipiente, con altura relativa a la boca.
Los arbustos que viven cómodos en macetas no son muchos:
buxus-boj-;boungavillas o santa rita, especie pequeña para tiesto; abelias compactas, y
ficus de hojas pequeñas.




















La mayoría de las plantas crásulas, incluídas las Beschornias , las Yuccas
y los ágaves, viven cómodas en macetas, dando una bella imagen desértica y con bajo consumo de agua,
los que las coloca a la cabeza, en el uso y abuso de las mismas en el jardín.

Los equisetum Hyemale, y las euphorbias Tirucali,
son especiales para tiestos, teniendo en cuenta
que a la primera de ellas, le viene bien el agua de
riego abundante.





Cuando enmacetamos, somos responsables de todo
lo que les ocurre-o casi-de la cantidad de agua que
administramos, de la sustancia orgánica que agregaremos
-por lo menos-dos veces al año, de la extracción de
hierbas competitivas y de la cura de enfermedades.



Los agentes climáticos no nos ayudarán, el agua de lluvia
no entrará, el viento no espantará insectos, y el sol
no evitará patologías de la humedad.
Sobretodo si están bajo aleros o techos de balcones
o galerías. Aún al aire libre, su condición de "tiesto",
las hará vulnerables.
El uso de tierras apropiadas, negra, resaca, mantillo y
ácidas, a cada quien, es el comienzo del éxito en
materia de macetería.

Carpidas superficiales cada quincena, con  agregado de tierra apropiada, será garantía de
esplendor. Limpieza de hojas con agua jabonosa-jabón neutro- en caso de elementos vivos
no deseados,  y el agua de tabaco hecha en la noche anterior, no dejará pulgones y las veremos
sanas.
El riego está relacionado con la exposición al sol y al viento del recipiente; mas lejos de ello,
menor la frecuencia de riego, que siempre será pareja y constante. Las manos que palpan y
la mirada que investiga, han sido y son el mejor método de cuidado y evaluación.
Nos ensuciamos, aún con guantes, si es posible riéndonos o al menos sonriendo, del placer
de estar ahí. Si les hablan tal vez nadie conteste, pero el día habrá dado su mejor respuesta
cuando el cansancio "bueno"nos duerma en paz.







domingo, 25 de noviembre de 2012

Hace ya un montón de años, tal vez 20 o mas, fui amiga de Leticia Cossettini.
Con ella recorrí los caminos del jardín de su casa, los de su pensamiento,
y casi todo lo que su memoria amplia y dadivosa quiso darme.
Me llevé su sonrisa, sus maneras suaves y algodonosas, su convocatoria a reunión
en su casa por medio de una flor dejada en mi puerta-a escasas dos cuadras de
la de ella-su te en mesa de chapa en medio de peonías y ruiseñores.
Tengo como talismán, de todo lo creativo y bueno; un tapiz, unos libros, una enorme
caracola que alegra mi balcón, el libro de la Escuela Serena,
una conferencia que organicé en el Museo Estevez,
con Horacio Quiroga y Pedro Sinopoli, llamada "Desde el Jardín", con esa
ironía un poco labil que sostuve en esos años.
Lo cierto es que la escuché atentamente.
Pude oir sus cuartos de tono, sensibles
y apasionados. Puedo jurar que he visto una carta de puño y letra de  F. Birri, desde
Cuba, con distintos colores cada palabra, parafraseando a la famosa "quisiera ser
un pez..." para tocar mi nariz en tu pecera............, enviado por él a Leticia, y capturado por mi visión fotográfica y asombrada de esos tiempos.
Vi sus figurilas de chala: "recogidas con la fresca y torneadas"-dixit- Leticia me enseñó, la mansedumbre, la poesía, el combate a la desesperación de aquellos días. La veía caminar por la calle Alvarez Thomas vestida de color rosa, con chal del mismo color, y su rodete suave y esponjoso, que ya querría Platero.
Ese, al que ella puso en valor, en representación de títeres, frente a un Ramón Gimenez, asombrado y agradecido.
En la Escuela Carrasco. Mis hijos alentados por mí, cada vez que alguien mencionaba a las "Cossettini", decían: en estos salones estuvo el que escribió "Platero y yo", viendo la representación en teatro de títeres.
Y las maestras los neutralizaban, cambiando de tema rápidas, precisas, ocupadas en sus coyunturales y frágiles vidas.
Tal vez por algo de eso, ellos,  estén tan lejos cumpliendo con sus propios, plenos destinos de hombres.
Debe haber sido así, debió serlo. Y nada hay mas casual que las causas.



sábado, 24 de noviembre de 2012

Hoy....... fin de un año 2012 en la vida de la Escuela de Diseño
del Paisaje, y hubo la figura esperada para
el fondo existente, la melancolía
de la despedida
de y hacia lo que no se sabe.
Dicen-yo estaba en una prueba
de luces a 10 Km. de Rosario
-que la amabilidad y la ternura
hicieron su noche, y que mas
de una-que conste el femenino
-se llenó de lágrimas y
de ternuras desarmadas-y fue firme:
la luna, las estrellas, el fresco de
la noche de noviembre, tal vez
Wendy buscando a Peter
Pan???, y las caras amables seguidas de
los dichos, cuando los encontré a mi regreso
en la exacta vereda rosarina, de baldosas a cuadritos.
Parece simple-a veces-la vida. Sin querer parafresear
a nadie, y menos a Joan. A veces, algunas, toma
contigo cerveza?, y de vez en cuando a colores se despliega
como un atlas, y nos sentimos en buenas manos, se hace de nuestra
medida, toma nuestro paso y es feliz como un niño....................¡¡¡
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para nombrar lo que ofrece a los que saben usarla.
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martes, 13 de noviembre de 2012

Cuando se planta un árbol, uno sabe (o debería saberlo) que harán falta unos cuantos
años para poder sentarse abajo. En el espacio tiempo de la espera, que tendrá también sus
encantos, ya que se verá la transformación lenta y sostenida de sus ramas y
tronco, se puede construir o pensar, en una galería que circunde el todo o las partes
de la casa que habitemos.
Cuando hablamos de una galería a diseñar, será interesante pensarla en relación
al asoleamiento, en nuestro hemisferio ello se ve beneficiado cuando se la ubica
al este o al norte. Dara beneficios con su sombra,  en los meses de verano
en los cuales el sol pasa en su cenit.
La galería, ese espacio de transición entre la sombra y la luz, es un filtro
propicio para cultivar en recipientes, plantas de hojas variadas en distintos tonos y texturas.
En la penumbra ganan los conjuntos de hojas con brillos en
contraste con otras de opaca superficie.
Este es el lugar donde hacer crecer lo
que tanto nos atrae en las casas de ventas
de plantas, y que en otro lado no
sobrevivirían.
Las palmeras como Kentia, Raphis excelsa,
Phoenix roebellini, en envases de no menos
de 50 cm. de diámetro, y algo similar en
altura, serán las plantas adecuadas al
sitio, sobretodo si las adquirimos de
tamaños importantes.
Las colgantes Columnneas, Philodendros 
scandens,helechos, platycerium (cuerno
de arce), ceropegias o pelleaea, armarán
escenas propias de "Río de Janeiro", si
logramos usar recipientes neutros, sencillos
de buenas cadenas portantes, con platos
recojedores del agua sobrante y sin portamacetas
que confunden y ocultan el excedente.
Pedestales, escaleras, estantes, ayudaran
a pensar el espacio casi tropical, en donde
las begonias, crotones, bromelias e hypoestes, retratarán la foto de nuestro encanto.
El riego será constante y mesurado, sin barro, solo lo suficiente para mojar
formalmente sus raíces. Cuando se piense en floraciones para estos sitios, grandes
protagonistas del encanto y la seducción, -sean pájaros o mujeres- se puede
pensar en Cyclamen y Azaleas japónicas. En pequeños recipientes-crecer apretado de
la escuela inglesa-y en tierras especialmente ácidas-turba o resaca- harán que en invierno
y en primavera florezcan plantas, charlas, confesiones e historias.....
De ahí derecho, a la fantasía lánguida del atardecer silencioso y poblado de
seres vivos de la galería.
Solo falta el libro: si se puede elegir, que
sea Freedom de J. Franzen y les auguro
un placer largo.

jueves, 25 de octubre de 2012

Trabajando duro..

Hoy el simpático y dicharachero grupo de 1er año de la
Escuela del Paisaje de Rosario, ejecutó su proyecto
de los primeros meses del año, referido al jardín de
su propia Escuela.
Entre palas de punta, tijeras, cuchillos de sierra, barredoras,
gritos, charlas, armonías, fuerza, empeño, torta de dulce de leche y
coco, mates, carretillas, embolsado de sobrantes, risas, pequeños
improperios por golpes, y solidaridades, le fueron dando forma
al comienzo de sus vidas en el tema de los paisajes.
Y esa forma tantas veces inasible y difícil, hoy se hizo cómoda

sencilla y luminosa. Bien por ellos¡¡¡¡

miércoles, 24 de octubre de 2012

Se hace camino al andar

Los distintos caminos dentro de un jardín, son la expresión mas acabada
de las intenciones funcionales. Uno "dice" por donde quiere que se muevan
la gente y los autos, con el solo hecho de demarcar y acentuar las entradas y
salidas del sitio en cuestión.
Moverse desde la casa a la piscina, desde el vestuario o baño exterior, ir al
tendedero, implica nada menos ni nada mas que tener a buen resguardo los
pies. Un suelo seco y antideslizante, es el desideratum de cualquier mortal
con espiritu sensato. Cuando uno camina a través de los distintos matices
de un paisaje diseñado, debería poder hacerlo con la seguridad del pisar firme
y seguro. Una lluvia pasajera de cualquier verano, no debería entorpecer
la posible salida placentera del espacio que nos rodea. De la misma manera
que una plaza o un parque, deben tener solados-superficies duras de materiales
preparados para el aire libre-que garanticen los paseos de las distintas formas
de movilización.

Caminatas, bicicletas y rodados de gente menor, deben encontrar el justo cauce
a sus anhelos. Las dimensiones, acabados, texturas y formas de los distintos
tipos de pavimentos permiten variaciones enormes.
Los hay de losetas premoldeadas, lajas, ladrillos, madera dura, hormigón in situ,
etc., con gamas de colores, que en el mejor de los casos acompañan el
paisaje circundante y en otros buscan destacarse por oposición, abarcando los
distintos efectos de rusticidad o de acabado perfecto.


Casa Miller- Arq. Eero Saarinen



El diseño debe abastecer todos los movimientos
posibles de los habitantes
de una casa, en el espacio exterior que le da sentido.
El auto debe transitar en el solado que lo acompañe, habrá contrapiso y cubierta
que lo acompañe. Losetas premoldeadas con césped en sus perforaciones,
piedras que permitan la caminata- sin pensar en rodados-, las llamadas superficies
semiblandas o semiduras, acompañan el camino que siempre pero siempre
debería ser para dos por lo menos.
Casi, como en la vida misma.